Las naranjas

Fruto del naranjo dulce o citrus X sinensis, la naranja es de origen asiático y se la considera la fuente natural de vitamina C por excelencia. Sin embargo, su pulpa aporta otros nutrientes igualmente indispensables para cuidar su salud, entre los que se destacan:
• Vitamina B9 o Acido fólico: Interviene en los procesos de división y multiplicación celular en etapas de gestación.
• Carotenoides con actividad provitamínica A (alfa-caroteno, beta-caroteno y criptoxantina): Ayudan a prevenir distintos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares.
•Carotenoides sin actividad provitamínica A (luteína y zeaxantina): Disminuyen el riesgo de padecer cataratas y ayudan a proteger la salud ocular.
• Fibra: Mejora el tránsito intestinal y ayuda a disminuir la absorción de grasa y colesterol.
• Ácido cítrico: Potencia la acción de la vitamina C, favorece la absorción intestinal del calcio y facilita la eliminación de residuos tóxicos del organismo, como el ácido úrico.
• Flavonoides: Uno de ellos, la hesperidina, actúa como antiinflamatorio, analgésico, anti-hipertensivo y diurético. La tangeretina, por su parte, ayuda a prevenir el cáncer.
CÓMO ALMACENARLAS:
• Si las va a consumir en poco tiempo, puede colocarlas en un frutero a temperatura ambiente.
• Para conservarlas por más tiempo, conviene mantenerlas en el frío de la heladera.
• En cualquier caso, no es recomendable que las apile unas sobre otras. Lo mejor es mantenerlas separadas o envueltas en papel para evitar el contacto entre ellas.
CÓMO PREPARARLAS:
Además de su consumo como fruta fresca o en jugo, la naranja se utiliza como ingrediente principal o acompañante de múltiples platos porque permite dar un sabor y textura diferentes. Se usan para hacer tartas, pasteles, bizcochos, batidos, helados, cócteles, ensaladas, rellenos, salsas dulces y saladas, con carnes rojas y blancas, y como ingrediente de licores. También para la fabricación de mermeladas, saborizar gaseosas, deshidratadas para jugos, acarameladas, abrillantadas, entre otras.
El clásico Grand Marnie, el Cointreau y la Hesperidina (término que se utilizó por el flavonoide del mismo nombre) que se hacen con naranjas amargas, son algunos ejemplos de bebidas elaboradas a partir de esta fruta sencilla, ligeramente acida y muy versátil.
LA VITAMINA C interviene en la formación de colágeno (sustancia fundamental para la piel) y glóbulos rojos. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y ayuda a prevenir infecciones.
PARA TENER EN CUENTA:
A diferencia de la naranja entera, el jugo de esta fruta, al ser desprovisto de la pulpa, disminuye su contenido en fibra, vitaminas y minerales. Además, en contacto con el oxígeno, pierde gran parte de su riqueza en vitamina C. Por esta razón conviene tomar el jugo inmediatamente después de exprimido.


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